Jazmín Libertad

-Vesania, cuéntame ¿qué es Belladonna Night Club disidente?

Es un evento estilo cabaret que reúne shows eróticos de distinta naturaleza, como canto, danza, bdsm, post porno. Además, tiene cuadros plásticos, es decir, orgías plásticas como artísticas en el escenario. Y esto se hace en un ambiente autogestionado por trabajadoras sexuales.

Vesania tiene 25 años, es trabajadora sexual, actriz, directora de post-porno y una de las organizadoras de Belladonna Night Club Disidente, y fue quien me invitó a participar de la jornada, a la que decidí asistir en mi fetish rol de puta-periodista.

En el pasado fui a un par de night clubs, y salvo la buena onda de las chicas, el resto era tedioso, carente de imaginación y creatividad respecto al placer, una estética del goce limitada por mentes proxenetas, patriarcales y capitalistas, algo radicalmente distinto a lo que viví la noche de la tercera jornada de Belladonna, el pasado 30 de julio de este año.

Ph: Andrés Valenzuela /Valentina Carfulén

Me costó encontrar el local donde se realizaría, pues era pequeño y estaba oculto. Al entrar me sentí abducida por la luz de las velas, la música, la gente presente -mujeres, hombres y criaturas disidentes- pero sobretodo por las anfitrionas, quienes deambulaban por el lugar exhibiendo su sensualidad alegremente, de manera relajada y auténtica, cada una a su estilo.

Me instalé en el segundo piso, frente al escenario de las performances, la zona donde florecería el webeo. Sobre la mesa dejé el buquet cargado de yerba, mi fusta y el celular en modo grabadora, todo lo necesario para entrevistar. A mi izquierda estaba Mass, artista y trabajador sexual, quien llevó su caballete para captar al óleo algún punto álgido de la jornada . A mi derecha estaba una bella e intrigante mujer enmascarada, Valentina Carfulén, escritora, performista y trabajadora sexual trans, quien accedió a ser mi primera entrevistada.

Ph: Andrés Valenzuela / Mass artista visual pintando

Valentina ¿qué es para ti la sexualidad?

Bueno, la sexualidad es poder, siento yo. y debido a eso mismo, el sistema, los poderosos, toda la gente teme a una liberación sexual, porque puede derrumbar todo un sistema.

A nivel emocional y de crecimiento personal ¿qué significa para las trabajadoras sexuales que nos estemos conociendo?

Primero nos ayuda a tener claro, desde lo político, que cosas necesitamos nosotras, que nos hace falta, tratar de no normalizar algunas cosas que suceden, que nos suceden a las trabajadoras sexuales, como por ejemplo, la falta de cotización.

Cuéntame Valentina ¿qué esperas para ti esta noche?

Bueno, como trabajadora sexual, muy materialista, lo que a mi me interesa es ganar dinero. Pero, luego de eso me interesa formar un colectivo, ser parte de un colectivo y sentirme incluida en un espacio con colegas, entendida y desde ahí formar un grupo de apoyo.

Luego de entrevistarla, nos quedamos conversando y me contó que estaba nerviosa por el show que daría, pues quería mezclar poesía con erotismo. En medio de este diálogo se acercó Leonor (25), la Diosa Gata, una chica de rostro angelicalmente sádico, quien vestía una calza de látex muy a tono con su actitud.

Leonor, cuéntame ¿qué estás haciendo aquí en el Belladonna?

Yo vengo a hacer una perfo no más, con Skinbyrd, y vengo a sesionar con sumisos, soy domina de pago (se ríe).

¿Consideras que este es un buen espacio para comenzar autogestionarse de manera colectiva con otras trabajadoras sexuales?

Sí, yo creo que sí, a pesar de que es pequeñito porque igual somos pocas, pero por lo menos el espacio está, y el lugar es super cómodo, la gente es super agradable, y nada, por lo menos hay variedad, me gusta la variedad que hay acá.

Entonces cuéntame ¿qué ha sido lo que más te ha gustado?

Dejarle el poto rojo y marcado al sumiso (risas cómplices)

Maravilloso ¿usaste mi fusta?

La Diosa Gata asintió, y me pareció estupendo, mi lado delirante cree que la dejó cargada con magia felina de dómina.

Guardamos silencio, venía una perfo. Era el turno de Vesania, quien interpretó en canto y con una teatralidad extremadamente erótica “Toucha, toucha me”, escena de la película Rocky Horror. El público estaba expectante, unas 40 personas calientes mirando el show. Sin embargo, el voyeur más interesante era Mass, quien estaba concentradísimo tirando pinceladas en la tela, cada trazo era su interpretación, una creación de la obra que ocurría simultáneamente. De pronto Vesania comenzó a masturbarse y gemir de manera lírica, e introdujo los dedos en su vagina como buscando algo, hasta que sacó un collar de perlas.

¿ Cuánto ofrecen por este collar que era de mi abuela?- preguntó al público.

Ph: Andrés Valenzuela

Skinbird, la dóminatrix que animaba el evento, tomó el micrófono y en conjunto a la chica de la perfo le proponen al público una rifa para ser tirada al final de la noche.

Entre risas nerviosas, la chica que estaba a mi lado me comenta que le gustó el show. Su nombre es Niz (28), y venía de la revista Burdas con el fin de armar una crónica. Su cara era de alto impacto, se le notaba maravillada con lo que veía, cosa que pude corroborar al leer su escrito un par de semanas después.

Durante nuestra conversación/entrevista, Niz me manifestó que este espacio le parecía muy placentero y se sentía muy bien, salvo por el hecho de que “ mañana tengo que entrar a trabajar muy temprano. Pero va a valer la pena el trasnoche”.

Otro impactado con la jornada fue Felipe (30), quien describió su impresión del nightclub como un espacio “muy grato y relajado”, precisamente porque no era un sitio muy grande. “Este es un concepto diferente de lo que sería un puterío, pa’ mi un imaginario de un puterío es otra cosa, y esto es como transgresor. Una mirada más fresca de lo que es la putería, el trabajo sexual, más acorde y más cómodo con las mujeres”

¿Sentiste que las chicas estaban cómodas trabajando? ¿las viste disfrutando?- le pregunté.

Sentí todo el rato que ellas guiaban y daban el ritmo de la noche, no hay un ente masculino que las dirija ni nada así…

La tercera jornada de Belladonna Night Club Disidente contó con alrededor de 70 asistentes y 10 performances llevadas a cabo por trabajadoras sexuales de diferentes áreas.