Jazmín Libertad

“Encontré tan bello como ella lo besaba, acariciaba, sostenía y contenía, y luego lo azotaba y él gemía de placer” expresó Camila, quien asistió por primera vez a un evento BDSM.

Fotógrafo Luis Piñango

El pasado 22 de junio se llevó a cabo el segundo evento de la productora de experiencias AAUCH, al que asistieron 140 personas aproximadamente. Si bien, para quienes frecuentan el ambiente BDSM no fue particularmente distinto a otras instancias, lxs que asistieron por primera vez experimentaron el panorama de otra manera.

El lugar escogido para esta instancia fue una casona ubicada alrededor del metro cumming, un espacio que en cada detalle parecía hecho para y por el placer. Al ingresar, lo primero que se apreciaba era un piano, que incluso estando silencioso junto a una pequeña chimenea, creaba una ostentosa invitación a descubrir el lugar.

“El ambiente era de mucho respeto, nadie miraba de una manera lasciva a las otras personas, aunque tú fueras caminando desnudo por ahí. Sentía que había mucha belleza, un erotismo muy sutil y muy bello, creo que un ambiente mágico”, dijo Camila Arancibia, quien nunca había participado de este tipo de eventos, y que al ganar la entrada en un concurso decidió asistir.

El salón, cuyas paredes estaban cubiertas por grandes murales de estilo renacentista, era ocupado por diversas criaturas : un trío de seres cubiertos de látex se sobajeaban casi en trance en una esquina, inmersos en un mundo al que sólo se puede acceder a través del tacto, mientras, en el mismo cuadro, en una cruz de San Andrés un hombre con falda fusteaba a su sumisa, y alrededor la gente observaba o tenía sus propias sesiones, sin importar si los miraban o no.

“Por donde caminabas o ibas había algo diferente que mirar, además descubrí que soy muy voyerista, era de verdad extasiante ver en todos lados diferentes cosas” dijo Génesis Salazar respecto a la impresión que le causó asistir por primera vez a un evento BDSM.

“Me llamó mucho la atención ver cómo una chica dominaba a un hombre, podía ver desde el ángulo en que estaba a este hombre desnudo en cuatro patas, como ella le daba con una fusta, y él se retorcía, y eso provocaba que se abrieran sus nalgas y se le viera su ano, su pene colgando, y eso lo encontré tan bello, también encontré tan bello como ella lo besaba, acariciaba, sostenía y contenía, y luego lo azotaba y él gemía de placer” expresó Camila.

“Me gustó la energía que se generó, fue una energía muy amigable” expresó Butty Lekuir, performista que participó de la instancia con un show de burlesque dramáticamente cabaretero, donde la energía sexual fue in crescendo desde los chiflidos hasta los billetes que algunos pusieron en los calzones de la artista al ser increpados por su sensualidad.

“Extrañaba instancias en que se pudiera participar del BDSM en Chile de forma colectiva, hacía falta retomar eso desde que Chilenisados dejó de organizar eventos” expresó Atenea, dómina que participa de estos espacios hace 10 años, y agregó que si bien no hubo ninguna propuesta nueva “fue interesante ver algunas caras nuevas, que sí estaban impresionadas por lo que vieron y experimentaron ese día, lo que le da vitalidad al evento”.

“Nunca había ido a un evento en el que me sintiera tan segura, a diferencia de lo que se podría pensar con las dinámicas BDSM” dijo Génesis, y agregó que vio “tanta comunicación entre las personas que estaban ahí que sentía que no tenía porqué estar con miedo, o preocupada de que iba a venir algún jote o me iban a violentar” concluyó la joven.

Desde la visión de Corso, uno de los organizadores del evento, este “resultó bastante bien”. Sin embargo, entre las cosas que mejoraría se encuentran los espacios educativos, “puede ser una mesa con alguien que explique los accesorios y un anfitrión que se acerque a la gente que ve con cara de curiosidad” , y la apertura del ambiente a partir de las performances haciendo “una búsqueda más profunda de ofertas de muestras y shows, que no tiene que ser estrictamente BDSM”.

El próximo evento de AAUCH se realizará el 16 de noviembre, cuya temática girará en torno a las manifestaciones políticas iniciadas en octubre de este año en Chile, con el fin de abrir el espacio a otro tipo de celebración que vaya de la mano con la politización del placer, lo que incluye la discusión sobre los Derechos Humanos y los Derechos sexuales y Reproductivos.